À la belle étoile. Capítulo 1
Hola. La verdad es que esperaba un mail. Ambas nos expresamos estupendamente por escrito, y ambas sabemos de los peligros de conversaciones entrecortadas por whastapp. Sentarse a escribir una carta y vomitar el contenido del alma es una terapia que nos funciona. Y, con suerte, reflotar una amistad que parece hundida en la fosa de las Marianas. Pero no. Desde Navidades, cuatro meses. Y nada. Tal vez lo estés esperando tú tanto como yo. Sin embargo, la única misiva que vas a recibir es esta, que leerás si algún día te pasas por aquí picada por la curiosidad. Y tampoco voy a desvelarte nada que no sepas, o al menos sospeches. Esto es un lugar donde vomito mis mierdas, y esta ha sido una que se atragantó en algún kilómetro de mis tripas recosidas. Por suerte, ya fue. Echar aquí esto es lo que me queda para cerrar un capítulo definitivamente. Y no sin dolor. Pero no podemos aferrarnos al pasado a cualquier precio, y a ningún beneficio. O a un beneficio sometido a sospecha. ...



